Todos
sabemos de lo que veas en Redes Sociales como Instagram, Facebook, tik tok que
hoy en día son los más populares, debes creerte aproximadamente y siendo muy
generosos un 1%. Las redes sociales son basadas en el poder de la imagen
muestra lo que nosotros queremos que se vea, y no es que eso este mal, en
absoluto.
Lo cierto
es que cada uno tiene la capacidad de decidir qué debe mostrar y qué no sobre
sí mismo, pero la cosa cambia cuando se convierte en una especie de trastorno
obsesivo en el que la búsqueda de la perfección es más que una mentira.
Mujeres
y hombres, la gran cantidad de personas (que no digo solamente mujeres) tenemos
estrías, celulitis, michelines y demás parafernalia corporal, No creo que le
esté desvelando a nadie un secreto. Es caso que, llegados a este punto, parece
que mostrarlos en canales como las redes sociales es un auténtico sacrilegio.
Siendo sinceros, son pocas las personas que no tienen ningún problema la hora
de enseñar sus cuerpos como tal y como son, es decir, todos buscamos salir lo
más guapos posibles en una foto. Pero ha llegado el momento de comprender de
que, si alguna imperfección sobresale un poco más de la cuenta en la imagen,
tampoco pasa absolutamente nada.
¿Podremos
en algún momento dejar de crear esta vida de fantasía y mostrarnos al mundo más
auténticos? Dejar de lado el teléfono y levantar la cabeza para ver el mundo,
y darnos cuenta que, aunque haya momentos difíciles, los podemos superar,
que si nos pasamos un día entero solos en casa sin relacionarnos con nadie está
bien, la soledad, en ocasiones, no es tan mala como parece. Y aunque nuestra
realidad no sea la que soñábamos, podemos ser felices en una vida REAL e
imperfecta.
