Las
técnicas de Productividad Personal vienen y van. Un día te enamoras de hacer
listas de tareas, y otro día te enfadas con ellas porque eres incapaz de
acabarlas todas.
La
planificación y la organización también tienen su momento vital, y no todas las metodologías de productividad
son aptas para todas las etapas de tu vida. No es lo mismo estar en los
inicios de un proyecto, que estar deseando terminar un emprendimiento debido a
sus malos resultados.
Ser
productivo/a no tiene nada que ver con herramientas y técnicas, es una cuestión
de mentalidad y hábitos. A veces buscamos la fórmula mágica descargando una
aplicación de gestión de proyectos, cuando realmente tendríamos que
cuestionarnos muchas creencias relacionadas con la productividad.
Sleccionar
tus horas más productivas: estrategia vs operativa. Las tareas estratégicas
requieren creatividad, reflexión y atención, mientras que las operativas son
mucho más mecánicas y no necesitan de tanta concentración. El flujo de tu
energía semanal determinará en qué momento del día sería óptimo realizar tareas
estratégicas (las horas que tengas más energía), y cuándo ejecutar las tareas
más operativas (durante las horas que tienes menos energía).
Lo
que te funciona es más efectivo que lo te cuentan’. Leer, informarse, ver
vídeos está genial, aunque lo verdaderamente útil es cómo lo haces cada día.
Por eso es bueno pararse a pensar por un momento si mis hábitos me acercan a
mis expectativas, porque si no tendremos a toda una horda de pensamientos
intrusivos visitándonos todos los días.